"Catching Elephant" edited by Andy López New: Text Photo Quote Link Chat Audio Video
Esta mañana veía yo una película donde un tipo humilde y sencillo -un Don Nadie- cambiaba su vida de la noche a la mañana tras ser atropellado por el auto de una mujer, quien resulta ser la directora de un prestigioso diario en una importante ciudad. Ésta, varios días después, descubre que el hombre tiene dotes muy geniales para la literatura y enseguida le da un puesto en la redacción y el tipo hace millones escribiendo lo que le daba la gana en el periódico. Esta tarde me dije: ¿por qué no anticiparme y tener algo fascinante ya escrito para el momento en el que venga la suerte y alguien me atropelle? Tal vez yo también tenga dotes para la escritura. Esta noche me encerré en el armario para tener un momento de relajación y dejar fluir las ideas… Hasta ahora, las únicas ideas que he tenido para escribir un cuento son las de un hombre muy hambriento y otra de un hombre con unas desesperantes ganas de ir al baño pero se hace en los pantalones porque la puerta se abre por afuera y no tiene consigo la llave.
Un chamo entra en una farmacia a comprar condones. El farmacéutico
dice que los condones vienen en paquetes de 3, 9 o 12, y le pide al
chamo que elija.
-Bueno -dijo-, he estado viendo a esta chama por un tiempo y ella está
demasiado buena es bastante quesuda. Quiero los condones porque creo
que esta noche será LA NOCHE. Vamos a cenar con sus padres y luego a
pasear y tengo la sensación de que voy a tener suerte después de eso.
Una vez que esté con ella, va a querer que le de todo el tiempo, así
que será mejor que me de el paquete de 12.
El chamo hace su compra y se va.
Más tarde esa noche, se sienta a cenar con su novia y sus padres. Él
pregunta si puede orar antes de comenzar a comer y todos acceden.
Comienza la oración y ahí sigue por varios minutos. La muchacha se
inclina hacia él y dice:
-Nunca me dijiste que eres una persona religiosa.
El chamo se inclina hacia ella y le susurra:
-Tú nunca me dijiste que tu papá es un farmacéutico.
Estaban todos estos panas tomando tanto que ya eran las 3 a.m. y uno de ellos no daba para más. Se quedó dormido tan profundamente que parecía que ni respiraba, entonces los demás se asustaron y nerviosamente comenzaron a darle de cachetadas, palmadas y hasta respiración boca a boca pero seguía igual, como muerto. Entonces, uno de ellos, en su desesperación sugirió ponerle hielo en los testículos, para que de eso modo sintiera la anormal temperatura y despertara, cosa que ya había visto hacer a otras personas en alguna ocasión. Resultó que se había acabado el hielo. Sugirió pues que otra cosa que podría funcionar igual era mentol. Corrieron pues a aplicarlo con más miedo que vergüenza. Sólo bastaron unos segundos para que el cuasi desmayado despertara de su letargo blasfemando del ardor que el mentol le producía, tanto así que en su aun alto estado etílico metió sus manos en su entrepierna y agresivamente tiró de su escroto desgarrando por completo sus genitales dejando horrorizados a los demás, quienes en su vida habían presenciado semejante atrocidad jamás.
En Estados Unidos, cada vez que te internan en un hospital, colocan en
tu muñeca, una pulsera blanca con tu nombre, para poder identificarte.
Sin embargo, existen otras pulseras de colores diferentes, que
simbolizan otras cosas. Por ejemplo, las pulseras negras son colocadas
en las muñecas de las personas que acaban de fallecer.
Hubo una vez un cirujano que trabajaba en el turno de la noche en una
escuela-hospital. Él acababa de terminar una operación e iba en camino
hacia el sótano. Entro en el elevador, y había otra persona con él.
Casualmente se puso a platicar con la mujer sobre tonterías, mientras
el elevador descendía. Cuando la puerta del elevador se abrió, vio que
otra mujer estaba a punto de entrar, y entonces el doctor, de manera
precipitada apretó el botón para cerrar la puerta, y presiono
rápidamente el botón hasta el piso más alto.
Sorprendida, la mujer regañó al doctor por su descortesía al no
permitir subir a la otra mujer al elevador.
El Doctor dijo:
-“Esa es la mujer que acabo de operar. Murió durante la operación… No
viste la banda negra que estaba utilizando?”
La mujer sonrió, levanto su brazo y dijo:
-“Una banda como esta?”.
José va a la casa de su amigo, toca el timbre, y le atiende la esposa:
-Hola, ¿se encuentra Tony?
-No, él fue a la tienda.
-Bueno, ¿te importa si lo espero?
-No, entra.
Se sienta y dice:
-¿Sabes Nora?, tienes las tetas más grandes que jamás he visto. Te doy
cien bolos si me enseñas una.
Nora piensa en esto por un segundo y dice en su mente “¡qué carajo!
¡Cien bolos son cien bolos!”. Se abre la blusa y le muestra la teta.
Inmediatamente el tipo le da las gracias y le lanza el centenar de
bolívares sobre la mesa.
Siguen ahí todavía y José vuelve a hablarle:
-Son tan hermosas que me gustaría verlas las dos. Te voy a dar otros
cien bolos si las veo las dos juntas.
Nora lo piensa un poco de nuevo y sin esperar menos se sube la camisa,
y el tipo la mira con más gozo… Vuelve a darle las gracias, lanza
los otros cien bolos y luego dice que no puede esperar más y se va.
Un poco más tarde llega Tony a su casa y su esposa dice:
-¿Sabes?, tu extraño amigo José vino.
Tony piensa por un segundo y dice:
-Bien, ¿me dejó los 200 bolos que me debe?